VibeCoding vs desarrollo tradicional

La necesidad de sacar un producto rápido nos empuja a priorizar velocidad sobre control, y ese atajo suele tener un coste oculto. Para algunos es una solución; para otros, una pesadilla. La pregunta clave es hasta qué punto este enfoque es realmente sostenible.

En este artículo tomaremos como ejemplo una de las plataformas más utilizadas de VibeCoding del mercado: Lovable. No porque sea la protagonista, sino porque representa bien este enfoque. Se trata de una herramienta de desarrollo de páginas web full stack orientada a la automatización y a la velocidad. La idea es implementar código generado con IA mediante un motor de visualización donde, a través de chat, capturas y archivos, se va guiando a la IA para construir una aplicación completa y funcional.

El VibeCoding es un producto empaquetado que transforma una idea en una aplicación completamente automatizada —interfaz, base de datos, autenticación y despliegue— priorizando la rapidez y la automatización total frente al control técnico fino del desarrollo.

  • Velocidad brutal para MVPs, landings, dashboards y CRUDs.
  • Menos fricción inicial: hosting, rutas, componentes e integraciones típicas ya resueltas.
  • Posibilidad de desarrollar sin conocimientos profundos de programación.
  • Maquetados y modelados rápidos con un backend básico funcional.
  • Ideal para probar ideas, validar prototipos y crear herramientas internas simples.
  • Funciona como una caja negra: no sabes realmente qué hay dentro hasta que inspeccionas el código.
  • Riesgo de deuda técnica invisible: código incompleto que hoy funciona y mañana puede romperse.
  • Capacidad limitada de escalabilidad a medio y largo plazo.
  • Falta de documentación y dificultad para entender la lógica interna.
  • Dependencia directa de la plataforma para mejoras y actualizaciones.
  • Código poco optimizado y con malas prácticas de programación.

Si eres ingeniero de software y necesitas prototipar, evaluar mejoras o planificar soluciones sin escribir cada línea de código, este tipo de herramientas de modelado y maquetación pueden ser muy útiles.

El punto clave es quién manda. Tú negocias los límites. La plataforma ofrece velocidad a bajo coste, pero genera dependencia si buscas escalabilidad real. Integrar VibeCoding con desarrollo humano tradicional, incluso utilizando otras IAs como Gemini, ChatGPT o Copilot, puede convertirse fácilmente en un serio dolor de cabeza si no hay criterio técnico.

Si se trata de una idea simple, un prototipo, un dashboard o una aplicación sin necesidad de escalabilidad futura, VibeCoding es una buena opción. Permite obtener un UX, una idea clara o un MVP que se pueda enseñar o vender en poco tiempo.

Si el proyecto es complejo, escalable y requerirá cambios, mejoras y adaptaciones constantes, el enfoque debe ser otro. Copilot, Gemini y ChatGPT funcionan mejor como asistentes, no como sistemas completos. Úsalos para acelerar el desarrollo, el testeo y la mejora del flujo de trabajo, pero mantén el control técnico.

Recupera tiempo de las tareas simples y dedícalo a las complejas.


Deja un comentario